San Cristóbal

De La Venciclopedia
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Capital del estado Táchira y del municipio San Cristóbal, integrada por las partes urbanas de las parroquias La Concordia, Pedro María Morantes, San Juan Bautista y San Sebastián, con una población en 1990 de 220.675 habs.

Fundada el 31 de marzo de 1561 por el capitán Juan Maldonado y Ordóñez de Villaquirán por disposición expresa del Cabildo de la ciudad de Pamplona, con el objeto de situar un lugar de escala entre esa ciudad y la recién fundada Mérida.

San Cristóbal se asienta en el valle de Santiago, donde existía un caserío de indígenas llamado «El pueblo de las Auyamas». Durante poco tiempo, San Cristóbal fue llamada «Villeta de Cristianos» y cumplió su destino de posada segura en el camino hacia Mérida, pero en 1576, Francisco de Cáceres fundó la ciudad del Espíritu Santo de La Grita, lo que trajo como consecuencia que la primitiva villeta, después villa de San Cristóbal, no llegara a ser ciudad sino a fines del siglo XVIII.

Durante mucho tiempo dependió en lo político del cabildo de Pamplona y después, al crearse la provincia de Mérida, con sus sucesivas denominaciones de provincia de Mérida y La Grita, y de provincia de Mérida y de Maracaibo, San Cristóbal fue una villa «a trasmano» del camino hacia Mérida como dicen algunos testigos en informaciones contenidas en juicios de residencia, especialmente los hechos a los gobernadores Jorge de Madureira y Ferreira y José de Cerdeño y Monzón.

De todos modos, su importancia geográfica, que conserva hoy, residió en el hecho de ser un lugar de fácil acceso hacia la capital del Nuevo Reino de Granada, por el camino de Pamplona y Tunja, hacia Maracaibo por los ríos, navegables entonces, Táchira, Zulia, Escalante, Catatumbo y luego por el lago, y finalmente hacia Mérida.

En 1786 ya figuraba con importancia económica el camino hacia los llanos, que llegaba a los ríos navegables, Uribante y Apure hasta el Orinoco, de modo que podía irse hasta Angostura en 18 días de navegación; comenzando con 4 de caminos de herradura.

De esa época, que podemos llamarla de la aldea de San Cristóbal, se sabe lo siguiente: en 1644, solo había una casa de ladrillo y teja, las demás eran de bahareque con techo de paja; los habitantes, entre ellos los alcaldes ordinarios y los alcaldes de la Santa Hermandad, venían a la villa los domingos, pues estaban ocupados en sus campos cercanos.

En 1654 los vecinos iban a las labores del campo con «espada y rodela», pues como constante permanente en la villa y sus aledaños hasta 1715, figura la guerra contra los indios chinatos. Maldonado edificó un fuerte de 4 solares, como primera construcción conocida en el lugar donde quedó posteriormente el centro de la ciudad. En el valle de Lobatera, y en las tierras de Burgua, situadas en dirección S hacia los llanos de Apure, los ataques de los indios hicieron retroceder a los expedicionarios al mando de Martín de Peñuela.

Francisco de Cáceres, en época anterior a la fundación de La Grita en 1576, encontró en el camino fuerzas de vecinos de San Cristóbal que habían salido a castigar una incursión indígena que causó la muerte de Pedro de Villarroel y parte de su gente.

La iglesia parroquial, bajo la advocación de San Sebastián, llegó a construirse de ladrillo en el tiempo de los alcaldes Francisco Ramírez de Arellano y José Navarro en 1688.

Como acontecimientos políticos están las visitas de los jueces que hacían los interrogatorios en los juicios de residencia a los gobernadores de provincia, y la presencia de oidores y visitadores de la Real Audiencia de Santa Fe, que resultaban según los propios documentos muy gravosas para la escuálida economía de la villa.

Las incursiones de los piratas a Maracaibo y Gibraltar, que algunas veces como la del francés Francisco Grammont, llegaron a internarse hasta la ciudad de Trujillo, afectaron la vida del poblado; en todas estas ocasiones, aun cuando el esfuerzo fuera tardío a veces y costoso siempre, la villa de San Cristóbal envió su pequeño contingente de vecinos y soldados; estas incursiones eran peligrosas también para la villa, ya que el Caballero de Santiago, Gabriel Guerrero de Sandoval, que había estado en San Cristóbal, falleció luchando contra los piratas en Gibraltar en el S del lago de Maracaibo.

Muy pocos obispos de Santa Fe en el Nuevo Reino de Granada, pudieron ir al territorio del Táchira, pero venían sus delegados, entre ellos el más importante, Onofre Tomás de Baños y Sotomayor en 1691.

El acontecimiento más notable del siglo XVIII en San Cristóbal fue la revuelta llamada de los Comuneros en 1781. La participación de los pueblos andinos, tales como San Antonio, San Cristóbal, Lobatera, Táriba, La Grita y Mérida, casi puede considerarse en términos de hoy como mayoritaria o masiva, al grito de «Viva el Rey y muera el mal Gobierno»; esta revuelta conmovió a toda la región y se inscribe dentro de los movimientos de protesta organizados durante el siglo XVIII con fines socioeconómicos.

A fines de 1810, La Grita, San Cristóbal y San Antonio se unen por medio de declaraciones expresas a la Junta de Gobierno de Mérida. En 1813, Simón Bolívar pasa por San Cristóbal en su Campaña Admirable y en 1820, se aprestan allí las tropas que se dirigen al campo de Carabobo, al mando de Bolívar.

A mediados del siglo XIX, al ser creada la provincia del Táchira, San Cristóbal es su capital. En 1844 fue introducida en la ciudad la primera imprenta por Domingo Guzmán, y el 6 de septiembre de 1845 circuló el primer número de El Eco del Torbes.

La Guerra Federal tuvo sus naturales consecuencias en la ciudad y en la región, pero nunca fue su territorio campo de batalla, ni sufrió destrucción o pérdida de riqueza como en otras partes; al contrario, la segunda mitad del siglo XIX, marca el gran auge de la economía cafetalera tachirense y el establecimiento de importantes casas comerciales fundadas por europeos, especialmente de Alemania, Francia e Italia, que desempeñaron en cierto modo el papel de bancos y proveedores de suministros a las fincas.

La construcción del Gran Ferrocarril del Táchira y la mejora del abrupto camino de San Camilo para el transporte de ganado, mejoraron la situación urbana de San Cristóbal.

En 1870 Abel y Eduardo Santos, Miguel Parra Picón y otros, fundaron el Liceo del Táchira, sociedad cultural cuyas finalidades eran organizar una biblioteca, editar un periódico, establecer un museo, crear una escuela de artesanos y abrir un jardín botánico.

Para 1891 funcionaba una sociedad cultural con el nombre de Alianza Literaria bajo la dirección de José Venancio de Silva. El 19 de abril de 1907 se instaló la sociedad Salón de Lectura, el primer Ateneo de Venezuela. Fue fundado por José Antonio Guerrero Lossada, Francisco Baptista Galindo, Pablo María Pulido, José Abel Montilla y otros.

Es mucho lo que le debe San Cristóbal y el Táchira a esta institución: organización de concursos literarios (1908 y 1911); creación de la Caja Popular de San Cristóbal (1911), del Centro de Historia del estado Táchira (1942), de la Universidad Popular Abel Santos (1945), de la sociedad Pro Arte Musical (1946), y del Museo de Arte, Historia y Folklore (1961); también albergó en su seno la Universidad Católica Andrés Bello (1962).

En 1925, el general Juan Vicente Gómez terminó la construcción de la carretera Trasandina, que enlazó todas las ciudades de occidente con Caracas, adonde solamente se podía llegar antes mediante un largo viaje que incluía vías férreas, fluviales, lacustres y marítimas con escala en Curazao.

Durante el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez se construyó la nueva carretera Panamericana, y casi al mismo tiempo la vía más rápida de los llanos, por Barinas, Guanare y San Carlos.

La diócesis del Táchira fue creada en 1922 y su primer obispo, natural de Valencia, fue monseñor Tomás Antonio San Miguel, quien comenzó el Seminario.

En 1940, llegó desde La Guaira el segundo de los obispos del Táchira, monseñor Rafael Arias Blanco, quien terminó el Seminario y posteriormente fue elevado a arzobispo de Caracas; el tercer obispo fue monseñor Alejandro Fernández Feo, natural de Caracas, quien tomó posesión de la diócesis en 1952. Él inició, terminó y puso en movimiento, algunas veces por suscripción pública, y otras con ayuda del gobierno nacional, la radio Junín, la remodelación de la catedral, y el Seminario cercano a la ciudad de Palmira; llevó a cabo la instalación en San Cristóbal de la extensión de la Universidad Católica Andrés Bello, en 1962, con las escuelas de Derecho, Administración Comercial y Contaduría, Educación en las especialidades de ciencias sociales, matemáticas y biológicas; dicha institución se transformó en la Universidad Católica del Táchira en 1982.

En 1972 se creó la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET), institución promovida por un valioso grupo de profesionales de la región. También se creó recientemente el Instituto Universitario Santo Tomás de Aquino, con sede en el mismo Seminario Diocesano.

Se publican actualmente Diario Católico, La Nación y Los Andes.

Existen varias radiodifusoras, entre ellas Ecos del Torbes, Radio San Cristóbal, Radio San Sebastián, Radio Sucesos, Radio Táchira y Rumba 860.

La ciudad cuenta con el aeropuerto de Paramillo y se sirve a su vez de los de San Antonio y Santo Domingo que reciben los vuelos nacionales.

Dependen de ella las parroquias La Concepción, Pedro María Morantes, San Juan Bautista, San Sebastián y Francisco Romero Lobo.

En 1950 censó 53.933 habs.; en 1961, 97.977 habs.; en 1971, 151.717 habs.; en 1981, 198.793 y 220.675 en 1990.