Juan Lovera

De La Venciclopedia

Caracas 11.7.1776 — Caracas 20.1.1841

Artista, llamado «El Pintor de los Próceres», autor de los cuadros El 19 de abril de 1810 y El 5 de julio de 1811. Hijo de Atanasio Lovera, cerero, y de Juana Rosalía Arechederra, pertenecientes al grupo étnico-social de los pardos libres. Realizó sus primeros estudios en el convento de los dominicos, llamado de San Jacinto, donde enseñaban la pintura. Estudió con Antonio José Landaeta, en calidad de aprendiz. Uno de sus primeros trabajos es un retrato de Alejandro de Humboldt (1799). En 1808, Lovera trabajaba en La Victoria, donde contribuyó a la reconstrucción de la iglesia parroquial pintando las puertas, las ventanas, el zócalo y las barandas del coro, además de dorar el retablo y ejecutar para el remate de este un cuadro del Padre Eterno. Según Carlos F. Duarte: «... toda la actividad llevada a cabo en esa iglesia denota la asimilación y apego a las formas tradicionales del arte y de la artesanía, transmitidas por la escuela de los Landaeta...». La primera obra importante de Lovera que se conoce, pintada hacia 1809, es el retrato de Tomás Hernández de Sanabria, rector de la Universidad de Caracas, acompañado por el clérigo Juan Félix de Arana. La copia hecha por Lovera del cuadro Los cuatro elementos, original del artista Lebrún, dio motivo para la primera crónica de arte en Venezuela, escrita por Francisco Isnardi y publicada en la revista Mercurio Venezolano en enero de 1811. Después del terremoto de marzo de 1812, se le encarga un trabajo de pintura y yeso para la capilla provisional del araulí, en las afueras de Caracas, donde oficia el arzobispo Narciso Colly Prat. Partidario de la causa independentista, Lovera figura con Lino Gallardo entre los patriotas señalados por la junta de calificación que se formó tras el triunfo del capitán de fragata Domingo de Monteverde, en agosto de 1812. En julio de 1814, emprende la emigración hacia oriente, cuando las fuerzas de José Tomás Boves se acercan a Caracas. Reside breve tiempo en Cumaná. Regresó a Caracas y en noviembre de 1820 pintó un cuadro de La Divina Pastora para el presbítero José Cecilio Ávila. A comienzos de 1821, junto con el músico Lino Gallardo y otras personas, era profesor de dibujo en un instituto de educación creado por ellos, en el cual se daban también conciertos y se representaban «operetas de buen gusto». En julio de ese mismo año, hizo los ornamentos del Cabildo Municipal para las celebraciones de la batalla de Carabobo. En septiembre, el general Carlos Soublette, vicepresidente del Departamento de Venezuela, lo nombra corregidor de Caracas; residía en Chacao y se traslada a la capital para cumplir ese cometido. En 1822, era alcalde ordinario del Cabildo caraqueño. Durante los años 1823 y siguientes, ejecuta varios retratos, entre ellos los de José Antonio Páez, Cristóbal Mendoza, Mariano Herrera Toro, Casimiro Vegas y del Libertador Simón Bolívar, este último en 1827. En 1828, se asoció con el coronel Francisco de Paula Avendaño, quien había trasladado a Caracas una prensa litográfica que, desde 1823, tenía en La Guaira e instalaron un taller en casa de Juan Lovera, que fue frecuentado por varios artistas; allí se imprimirían los primeros trabajos litográficos hechos en Venezuela; en 1830, Avendaño vendió esa prensa a Antonio Damirón. Lovera continuó ejecutando retratos, pero no dejó de tratar el tema religioso, con un Ecce Homo y una Dolorosa pintados en 1832. También ejercía la docencia: regentaba en la escuela de primeras letras de Caracas, cuyo director era Vicente Méndez, una Academia de Dibujo a la cual asistían 22 alumnos, entre ellos Celestino Martínez y Pedro Lovera. Durante mucho tiempo, se había considerado que este último era hijo de Juan Lovera, quien nunca se casó; pero recientes investigaciones de Carlos F. Duarte han planteado dudas sobre esa presunta paternidad. En 1835, Juan Lovera pintó el primero de sus 2 cuadros históricos célebres, El 19 de abril de 1810, donde presenta los sucesos acaecidos ese día ante las puertas de la catedral de Caracas, y lo obsequió a la Diputación Provincial, la cual le recompensó con 300 pesos. El año siguiente, ejecuta el retrato de José María Vargas, presidente de la República, y es elegido concejal suplente del Ayuntamiento de Caracas. En 1837, realiza la segunda de sus grandes obras históricas, El 5 de julio de 1811, que entregó en enero de 1838 al Congreso Nacional; debajo de la escena, mediante dibujos hechos a pluma y numerados, el artista identificó a los personajes. Una de las últimas obras de Lovera (1838) fue el cuadro donde figuran Marcos Borges y su hijo Nicanor.

Autor: Manuel Pérez Vila Bibliografía directa: Boulton, Alfredo. Lovera: exposición organizada con motivo del sesquicentenario de la independencia. Caracas: Museo de Bellas Artes, 1960; Calzadilla, Juan y María Elena Ramos. Juan Lovera y su tiempo. Caracas: Ernesto Armitano; Editor, 1981; Duarte, Carlos F. Juan Lovera, el pintor de los próceres. Caracas: Fundación Pampero, 1985.

Iconografía: No se conoce ninguna imagen de él que pueda ser considerada auténtica. Durante algún tiempo se tuvo por un autorretrato suyo un dibujo a lápiz sobre papel que perteneció a su sobrina-nieta Adela Lovera y se halla actualmente en la Galería de Arte Nacional (Caracas); pero recientes investigaciones han llevado a la conclusión de que dicho autorretrato, ejecutado hacia 1850-1860, representa a un familiar suyo, el pintor Pedro Lovera. Hemerografía: Boulton, Alfredo. «Juan Lovera». en: Visual. Caracas, núm. 10, mayo-junio, 1960; Landaeta Rosales, Manuel. «Los pintores venezolanos Juan y Pedro Lovera». en: Crónica de Caracas. Caracas, núm. 41-42, julio-diciembre, 1959; Planchart, Enrique. «El pintor Juan Lovera». en: Revista Nacional de Cultura, Caracas, núm. 87-88, julio-octubre, 1951.