Cubagua

De La Venciclopedia

Es la más pequeña de las 3 islas que forman el estado Nueva Esparta: Margarita, con 1.071 km2, coche con 55 km2 y Cubagua con 24 km2. El grupo insular margariteño descubierto por Cristóbal Colón en su tercer viaje, entre el 13 y el 14 de agosto de 1498, forma parte de la banda intertropical del mundo (mar Rojo, golfo Pérsico, índico, Pacífico y Caribe), cuyas aguas marítimas cálidas y limpias son el hábitat ideal para la madreperla, molusco bivalvo denominado Pteria (Pinctada) margaritifera. Las excavaciones en Margarita y Cubagua han revelado culturas antiquísimas. En los concheros de Punta Gorda, de Cubagua, se encontró alfarería de 2.800 años de edad y aún se piensa encontrar una cultura todavía más antigua que la de la gubia que existió hace 3.500 años. Los restos de comida encontrados entre huellas de grandes fogones y ceniza de carbón vegetal quemado, demuestran que en época prehispánica la isla ofrecía un distinto aspecto ecológico y que el hombre encontró los medios necesarios para subsistir: alimentación y fuego. Hoy, Cubagua es una isla totalmente desértica, pero de acuerdo con un mapa del siglo XVIII, en la época hispánica la isla contaba con pequeños bosques de pinos. En el momento del descubrimiento la isla no estaba habitada. Colón probablemente no se detuvo en Cubagua, pero su hallazgo de las perlas rescatadas de los indígenas guaiqueríes de la isla de Margarita por trozos rotos de cerámica, causó una verdadera fiebre entre los medios económicos de Sevilla y América. En poco tiempo se organizaron 4 armadas a la costa venezolana, llamada a partir del descubrimiento Costa de las Perlas, y en 1500 y 1501 otras expediciones particulares, además de una organizada por la Corona, abandonaron Sevilla. Pero el resultado económico de las empresas fue desigual, y en la época siguiente el rescate se organizó solamente desde los puertos antillanos. Hasta 1517 solamente algunos españoles vivían en Cubagua, en toldos y chozas, pero a partir de 1519 se habla ya de «ranchos e bohíos», que tendrían como modelo al bohío indígena. A fines de 1519 se tomó en Santo Domingo la decisión de cambiar el sistema del rescate por el de la explotación directa, con indios esclavos, pero el desastroso gobierno del primer juez territorial de Venezuela, Antonio Flores, nombrado por la Audiencia Real de Santo Domingo alcalde mayor de Cubagua, tuvo como desenlace la rebelión de los indígenas de las islas y de Tierra Firme, y todos los españoles huyeron a Santo Domingo. En consecuencia se tomó la decisión de poblar Cubagua. Para ello fue necesario el aseguramiento del agua del río Manzanares, de Cumaná, indispensable para la vida de Cubagua. Con este fin se construyó en la boca del río una fortaleza, cuyo alcaide fue Jácome de Castellón. Bajo su protección la población de Cubagua tomó un rápido auge y surgió Nueva Cádiz, primero como asiento, a partir de 1526 como villa de Santiago, y en 1528 obtuvo por cédula real la categoría de ciudad. En su apogeo en esta época contó con 1.000 habs. Fue gobernada por alcaldes mayores, nombrados por la Real Audiencia de Santo Domingo, y después elegidos por los habitantes de la ciudad y por el Cabildo de 17 regidores, nombrados por la Corona; pero la ciudad fue controlada de hecho por la élite de empresarios de la pesquería de perlas, los llamados «señores de canoa», el medio de producción más importante. Estos fueron los primeros constructores de casas de piedra a partir de 1526. La excavaciones de la ciudad realizadas en 1954 por el Ministerio de Educación, revelaron las enormes dimensiones de las casas de la ribera y la costa sur de Cubagua, el barrio más lujoso de la ciudad. Juan de Castellanos las describió como «casas torreadas» y «altos y soberbios edificios». Llama la atención la dimensión de la sección trasera de las casas, donde se debieron encontrar los almacenes. Lo confirma indirectamente, Castellanos al atribuir las viviendas más importantes a mercaderes trasatlánticos. Las calles eran rectas y bien trazadas; una de ellas presenta una longitud de unos 300 m. De acuerdo con el carácter mercantil de Nueva Cádiz, los edificios públicos eran más bien pobres. La iglesia era de una sola nave. La casa del cabildo, que no era más que una de las casas de la marina, no llegó a terminarse. Centro espiritual de Nueva Cádiz fue el monasterio franciscano, una gran construcción con 2 grandes salas y 2 patios. Debido a la explotación sin límites de los ostrales, la producción de perlas no cesó de disminuir y desde 1537 se buscaron nuevos ostrales. En 1538 se descubrieron los de la Guajira. En 1539 la ciudad fue abandonada y en 1541 fue destruida por un huracán o maremoto. En 1543 piratas franceses quemaron los restos de la ciudad.

Dentro del grupo insular hay 3 áreas de altos fondos, de menos de 20 m, con ostrales: al E, desde Cabo Norte y Punta Ballena a las islas de Los Testigos, un triángulo. Al S, desde Punta Ballena y Punta de Mangles a la costa de Araya, con Coche. Al O, desde Macanao y Araya hasta la isla La Tortuga, con Cubagua. Los bancos perleros más importantes identificados en 1943 son 28. El grupo más numeroso, 7 en total, se encuentra en la costa oriental de Coche. Le siguen en importancia los 5 bancos de Cubagua, situados delante de la cabecera oriental y en la parte S de la isla. El grupo más denso es el de Cubagua. Los 3 bancos de la cabecera de Cubagua son llamados Noche y Día, Los Barriles y Los Arenales. Están situados a una profundidad de 3 y 4 brazas (5 a 7 m). En el siglo XVI se distinguían 4 zonas principales: la más importante era la de Cubagua, situada entre la Punta del Lagarto y la Punta de Puerto Viejo, frente a Macanao. Seguían en importancia las pesquerías de Coche y las «isletas», entre Coche y la costa. En último lugar venían las pesquerías de la zona de barlovento de la isla de Margarita, desde la Punta de Piedras y la de Mangles hasta el morro de Charayma. Zonas secundarias eran Araya (Punta Arenas y Punta Escarceo), el golfo de Cariaco y Cumaná. Hoy, el máximo de la explotación es de 11 brazas. Los buzos de escafandra trabajan a profundidades hasta 9 brazas. Se usan canastas circulares, llamadas «jabas», atadas a un cable, para recoger las conchas. El sistema predominante hoy es el «rastreo» o «arrastre». La rastra es una plancha pendiente de 3 tirantes y con un arco que, al ser introducido en los ostrales, arranca las ostras que quedan recogidas en un copo o red. Las mallas son de cierta apertura, debido a lo cual solo se retienen las ostras grandes, mientras que las pequeñas se van esparciendo. En el siglo XVI el sistema predominante era el buceo de cabeza. Los buceadores eran esclavos indios y negros. Hoy, como antaño, la ranchería es la unidad técnica y social de la pesca de perlas. Sirve de base de operaciones al tren perlero, grupo de gente que formando equipo se da a la mar y está compuesto del patrón, de unos 7 marinos y del ranchero, que se queda en la ranchería. En la actualidad, durante la época de pesca, se cuentan hasta 100 rancherías en Cubagua, y otras más en las islas cercanas.

Desde el comienzo, los ostrales fueron sometidos a un régimen de explotación sin límite; en el siglo XVI no se conoció el ciclo de reproducción de la ostra. El desove de la madreperla comienza a fines de abril y termina a fines de agosto. Por lo tanto, la pesca debe limitarse a los meses de febrero, marzo y abril. Hoy se respetan las normas señaladas por la ciencia: solamente se autoriza la pesca durante 3 meses, enero a abril, cada 2 años. En el siglo XVI, la producción declarada, de la cual se contribuía el «quinto» a la Corona, era de unos 500 marcos (de a 230 g) anuales durante los años 1513 a 1520. En 1521 subió a más de 1.000 marcos, para alcanzar durante los años 1522 a 1526 una media anual de más de 3.500 marcos. El cénit se consigue en 1527 con una producción declarada superior a 6.000 marcos. El descenso fue inmediato, con una media de 3.000 marcos durante los años 1528 a 1531, algo más de 1.500 en 1532, una media de 1.000 marcos los años 1533 a 1536 y sumas inferiores a 500 marcos entre 1537y 1540. El «quinto» de Cubagua arrojó un total de 10.328 marcos, lo que equivaldría a una producción declarada de 11.877,20 kg, o sea, una media de cerca de 410 kg anuales. El «quinto» del año de la producción más grande correspondiente a 1527, equivaldría a una producción total de 2.852 kg. La producción más alta en la época moderna fue de 1.300 kg, en 1943. En 1945 bajó a 280 kg y en 1969, solamente se obtuvieron 100 g.

Temas relacionados: Margarita, gobernación hereditaria de; Nueva Andalucía, provincia de; Nueva Esparta, estado; Paria, gobernación de; Perlas.

Autor: Enrique Otte Bibliografía directa: Cedulario de la monarquía española relativo a la isla de Cubagua 1523-1550. Caracas: Academia de Ciencias Políticas y Sociales, 1984. 2 vols.; Cervigón M., Fernando. Gentes de Cubagua. Caracas: Editorial Arte, [1968]; Descubrimiento y conquista de Venezuela: textos históricos contemporáneos y documentos fundamentales. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1962. 2 vols.; Gómez L., Iván E. Cubagua: un llamado a la consciencia nacional. Carúpano: Abre Brecha, 1991; Otte, Enrique. Las perlas del Caribe: Nueva Cádiz de Cubagua. Caracas: Fundación John Boulton, 1977; Vila, Pablo. Introducción a un estudio de Margarita: Cubagua. Caracas: [Editorial Lex], 1949;--. Visiones geohistóricas de Venezuela. Caracas: Ministerio de Educación, 1969.