Batalla de Coplé

De La Venciclopedia

En el marco de la Guerra Federal venezolana solo se libraron 2 grandes batallas en cuyo desarrollo se comprometieron ejércitos formalmente estructurados como tales y que representaron el grueso de los efectivos en campaña disponibles por cada bando. Estas batallas fueron la de Santa Inés (10.12.1859) y la de Coplé. En la primera, triunfaron las armas federalistas al mando del general Ezequiel Zamora, quien continuó las acciones militares en persecución de los enemigos por territorios de Barinas y Mérida hasta el 26 de diciembre, llegando a poco menos que el exterminio de los fugitivos. La segunda se decidió a favor del Ejército centralista comandado por el general León de Febres Cordero, sin que este jefe dispusiera el remate de los vencidos. No se puede afirmar que Coplé haya sido consecuencia directa de Santa Inés, aunque la marcha iniciada por Zamora hacia el centro de la República después de su victoria tenía como objetivo dar a las milicias gubernamentales un golpe de gracia que se agregara a la aplastante derrota sufrida en la primera fecha y tal vez, si no concluir la guerra, al menos inclinar hacia los insurgentes la suerte final de la misma. Pero ocurrieron 2 sucesos que habrían de alterar este plan: la muerte de Zamora en el sitio de San Carlos (enero 1860) y la prolongación del asedio a dicha ciudad por espacio de 7 días hasta ser tomada, acción que comportó un elevado costo militar para el estandarte de la Federación. Al día siguiente de la toma de San Carlos, el ejército federalista, ahora al mando del general Juan Crisóstomo Falcón, salió rumbo a Valencia, con la intención de rendir esa plaza; el 20 de enero llegó a Tinaquillo y desde allí Falcón envió un parlamentario ante la guarnición valenciana, ofreciendo a su comandante aceptar una capitulación. El día 22 se encontraba el ejército federalista a pocos kilómetros de Valencia (en Tocuyito) sin que el parlamentario hubiera regresado, pues se unió a las tropas gubernamentales. Estas esperaban la inminente llegada de nuevos contingentes, con los que superarían numéricamente al ejército liberal; y por añadidura, el comandante de la guarnición, general León de Febres Cordero, se enteró por informes dignos de crédito que sus oponentes habían agotado casi todo su parque en el sitio de San Carlos. En esas condiciones salió de la ciudad a hacerles frente y el día 23 ambos ejércitos estaban prácticamente a distancia de combate; pero el 24, Falcón realizó un movimiento de repliegue, según se cuenta, para reunir las suyas a otras fuerzas con que había llegado a El Baúl el general Juan Antonio Sotillo. El 26 se encontraron en El Tinaco las partidas de estos 2 jefes, quedando unificadas al mando de Falcón; pero este, que buscaba principalmente reaprovisionarse de municiones, descubrió la misma escasez en el grupo del general Sotillo. El ejército federalista concentrado en El Tinaco se componía de unos 5.400 hombres con los cuales pudo combatir Falcón al general Febres Cordero con posibilidades de éxito. Pero el jefe de la Federación dispuso el traslado de la campaña militar a los llanos de Guárico y comenzó una serie de movimientos que algunos de sus oficiales enjuiciaron como desacertados. Luego de un infructuoso intento por tomar la ciudad de Calabozo, Falcón decidió pasar a territorio de Apure. Mientras tanto, el general Febres Cordero marchaba sobre Guárico, buscando un combate que aparentemente rehuía Falcón por falta de pertrechos, y esta sería la causa fundamental por la que resolvería el traslado al alto Apure. Allí recolectaría ganado en cantidad suficiente, lo haría vender en Nueva Granada y con el dinero obtenido compraría elementos de guerra para volver a atacar. Pero el general Sotillo, a quien se había confiado la marcha, intentó pasar el río Apure a la altura de San Fernando, ciudad atrincherada y con buena artillería que los repelió desde la orilla contraria, haciéndoles retirar. Después de varias tentativas sin resultados y a tiempo que el ejército del general Febres Cordero se aproximaba por la retaguardia, las tropas de la Federación acamparon el 16 de febrero de 1860 en el sitio de Coplé: un triángulo formado por los caminos que van de Calabozo a Camaguán y Guayabal y el caño de Caracol, hasta donde este vierte sus aguas en la laguna de Coplé. El general Falcón dispuso su infantería (algo menos de 2.000 hombres) en una línea entre la laguna de Coplé, un bosque y el caño Caracol. Este caño corre de NO a SE y forma la laguna antes citada. La caballería (unos 1.600 jinetes) fue situada en el ala izquierda. El dispositivo federal quedó formado de N a S, con frente al O. El Ejército constitucional avanzó el 17 hacia la sabana, en columnas cerradas. Cuando la descubierta divisó a los federales, el general Febres Cordero ordenó que la división de vanguardia, bajo las órdenes del general Nicolás Brito, se dirigiese al vado del Caracol, por donde pasa el camino de Guayabal, para que tomase posesión de dicho vado; mientras que el resto del ejército ejecutaba una marcha oblicua contra la izquierda, protegido por un bosque de palmeras al O de la sabana. Descubierto por Falcón el propósito del movimiento de la división de vanguardia, destacó 3 columnas para que fuesen a ocupar el mismo punto. Iniciado el fuego, Falcón trató de destruir a Brito mediante un contraataque, con el cual amenazaba la derecha y la retaguardia de las fuerzas de Febres Cordero; pero advertida la acción, el jefe constitucional ordenó que 4 brigadas y el batallón Convención marchasen por la derecha y se desplegasen frente a las fuerzas de Falcón. La intervención de estas unidades obligó a los federales a replegarse sobre el caño Caracol. Simultáneamente, otra brigada neutralizaba la acción de Falcón contra la izquierda de la división de vanguardia. En el ala derecha, 2 brigadas de Febres Cordero y la caballería de Chaguaramas dejaban sin efecto una carga de caballería de los federales contra esa ala. A los 45 minutos de combate, la victoria se decidió por las armas del gobierno.

Si en Santa Inés Zamora persiguió a los vencidos con la intención de exterminarlos y pocos sobrevivieron, en Coplé no hizo lo mismo Febres Cordero dejando casi intactos a sus enemigos. Falcón ejecutó la retirada en buen orden por la llanura y después de algunos problemas debidos a falta de agua para la tropa y la caballería, llegó en la mañana del 20 de febrero, al Paso de María sobre el río Tiznados, donde acampó. Ahí dispuso Falcón dividir el ejército en 4 cuerpos, uno de caballería e infantería bajo el mando del general Juan A. Sotillo, que marcharía al oriente; otro de infantería para operaciones en el centro, comandado por el general Pedro Vicente Aguado; el tercero, de infantería, a las órdenes del general Rodulfo Calderón, destinado a Coro; y el cuarto, también de infantería, bajo el mando del general Pedro Aranguren, tendría como teatro de operaciones las provincias de Cojedes, Barquisimeto, Portuguesa y Barinas. Falcón se trasladaría a Nueva Granada en busca de pertrechos para continuar la guerra. Los cuerpos en que fue dividido el ejército de la Federación encontraron bajo control del enemigo los territorios que les habían sido asignados. Allí sufrieron persecuciones y descalabros que redujeron su acometida y capacidad de combate amplio. Se convirtieron en partidas poco numerosas que solo podían librar una guerra de escaramuzas. Ninguna de las grandes batallas de la Guerra Federal, Santa Inés y Coplé, decidió la suerte final de la contienda, pero el resultado de la última influyó de manera determinante en la forma como esta proseguiría: guerrillas (reducidas o amplias) en acción permanente contra el gobierno, hasta que el desgaste civil y económico, así como algunos avances finales de los federalistas obligaron a buscar una solución negociada, cuya consagración fue el Tratado de Coche, en abril de 1863.

https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/c/cople-batalla-de/

Tema relacionado: Guerra federal.

Autor: Héctor Bencomo Barrios, Manuel Rodríguez Campos