Baile de la babilla

De La Venciclopedia

La baba es un reptil del orden de los saurios y de la familia de los aligatóridos; su carne es muy agradable y jugosa. Atrapar a la babilla es todo un proceso en el cual, en ciertos momentos, puede haber cierto riesgo físico. Concluida la captura y el enorme festín que duraba días, quedaban para el regodeo el recuerdo de las habilidades, las astucias, la exaltación del valor, las burlas ante las actitudes medrosas, y todo esto incitaba a reproducir las escenas, y organizaban un simulacro de cacería tratando de imprimirle la mayor fidelidad; de allí se origina el baile. La danza es de origen chaima. Hacia mediados del siglo XVIII se dejó de practicar esta manifestación en medio del tránsito colonial a republicano y las batallas independentistas que menguaron y convulsionaron la zona. Así pues, el baile de la babilla, o la representación teatral con acompañamientos de instrumentos aborígenes, de la cacería de la baba joven o babilla había cesado; para reaparecer nuevamente en el municipio Punceres muchísimos años después, en 1960, con todas las modificaciones que es de suponer, convirtiéndose en una pieza popular de remembranzas aborígenes. Miguel Rodríguez junto con toda su familia conjugaron ideas para crear una pieza que involucrara a la baba. La obra se organizó, se ensayó y el montaje y la presentación al público corrió por cuenta del grupo de Danzas Quiriquire con la colaboración de otros lugareños. Desde que los organizadores de 1960 recuperaron esta tradición elegieron el mare-mare como ritmo musical de acompañamiento. La representación del baile comienza con un cazador, responsable de alcanzar a la babilla. Un representante o director de la representación o ejecución de la danza. Un oficial, que, además de identificarse como experto cazador, es el presentador de la danza. Y finalmente un papá, un hijo, un policía, la babilla y un médico. En un espacio cualquiera, sea plaza, calle o teatro, van apareciendo estos personajes así como otros pintados en telas o cartones o confeccionados a manera de móviles, los elementos propios presentes en unas escenas como éstas. En este caso particular de mestizaje serían escopetas, arpones, redes, trajes y otros implementos usados por los policías, una botella de refresco con su contenido, un reloj despertador, una mazorca que hará las veces de jeringa para aplicar una inyección, una vara que hará las veces de caballo. Aunque la música es un mare-mare, los instrumentos no son los aborígenes; usándose cuatro, bandolina, guitarra, maracas, y otros que se tengan a mano. Los danzarines se visten con trajes tradicionales: pantalones, alpargatas, sombreros, camisones. El policía, el padre, el hijo, el cazador y el médico, usan los trajes que los emblematizan, pero un poco estrafalarios, acordes con sus actuaciones desatinadas y jocosas. Entre bailes y versos hace su entrada la babilla; el cazador acude a cazarla; el policía detiene al cazador. El hijo toma una vara y la monta a manera de caballo y sale al galope en busca del médico con el cual regresa montado en la grupa y llevando su instrumental. El médico ausculta a la babilla utilizando el reloj despertador como estetoscopio; la inyecta con la mazorca y le administra como vitaminas el contenido de la botella de refresco. La babilla sana inmediatamente, se levanta y de nuevo suena la música y se reanuda la danza un rato más, concluyendo así el baile.