América

De La Venciclopedia

El nombre de América, derivado del de Américo Vespucio, fue dado al Nuevo Mundo, por primera vez, el 25 de abril de 1507, fecha en que un círculo de cosmógrafos, geógrafos y cartógrafos llamado Gimnasio de los Vosgos, imprimió en Saint-Dié, Lorena, una breve Cosmographie lntroductio. En su texto hizo aparición el novedoso nombre: «(llamémosla) América, es decir, la tierra de Americus, por Americus, su descubridor, hombre de sagaz ingenio»; asimismo en un planisferio anexo, obra personal de Waldseemüller, mapa vuelto famoso, más que el propio texto, por contener la primera designación cartográfica de América como continente aparte. A la historia del nombre así surgido corresponde una breve etapa anterior y una muy larga posterior. De 1501 a 1502 se realizó, bajo bandera portuguesa, el tercero de los 4 viajes de exploración y descubrimiento en que participó Vespucio. Partiendo de Lisboa, se extendió desde el N del Brasil hasta la Patagonia. Dominante seguía siendo la creencia –en la que se mantuvo siempre Colón- de que las tierras descubiertas desde 1492 correspondían a la costa oriental de Asia. Sabio en náutica, cosmografía y astronomía, a la vez que culto humanista, le fue evidente al florentino que costa firme tan meridional como la que entonces le tocaba recorrer, no podía ser asiática; que, por el contrario, entre Europa y Asia, en dirección O, un desconocido continente se interponía. Lo reveló así en su célebre carta de 1503 llamada Mundus Novus. Del profundo asombro de la conciencia europea resultó la creación terminológica -a la que él fue por completo ajeno- de los científicos loreneses. Traducido y reproducido en numerosas ediciones, el pequeño libro de Saint-Dié tuvo muy rápida y amplia difusión. No obstante, la primera admisión oficial del nombre América, contrapuesto a los tradicionales de «Indias» o «Indias Occidentales», fue muy tardía: tuvo lugar en el Tratado de Lisboa de 1681, entre España y Portugal. Pese a su creciente imposición en la opinión culta universal, no fue oficialmente reiterado por los mismos imperios ibéricos hasta el Tratado de Madrid de 1780. Con posterioridad, incontrastable vino a ser su general reconocimiento, superadas episódicas reticencias, impugnaciones y propuestas alternativas.

Tema relacionado: América, descubrimiento de.

Autor: Arturo Ardao Bibliografía directa: Abellán, José Luis. La idea de América: origen y evolución. Madrid: Ediciones Istmo, 1972; Arciniegas, Germán. Amérigo y el Nuevo Mundo. 2a ed. México: Editorial Hermes, 1956; Charles, Heinrich. The beauty and glory of the name América... New York: Chals, [c. 1918]; Fernández de Navarrete, Martín. Viajes de Américo Vespucio. Madrid: Espasa Calpe, 1941; Levillier, Roberto. América la bien llamada. Buenos Aires: Guillermo Kraft, 1948;--. Estudio preliminar a Américo Vespucio: el Nuevo Mundo. Buenos Aires: Nova, 1951; Mineto Ruiz, género. ¿Solamente América? Corzas: s.n., 1967; Sanz, Careos. El nombre de América, libros y nombres que lo impusieron: descripción crítica. Madrid: Victoriano Suárez, 1959; Thacher, John Boyd. The continent of America: its discovery and its baptism: an essay on the nomenclature of the old continents... Amsterdam: Meridam, 1931; Varela Bueno, Consuelo. América Vespucio: un nombre para un nuevo mundo. Madrid: Anaya, 1988; Vespucio, Américo. El nuevo mundo: cartas relativas a sus viajes y descubrimientos. Buenos Aires: Nova, 1951;--. El nuevo mundo: viajes y documentos completos. Madrid: Akal, 1985; Zweig, Stefan. Américo Vespucio: historia de una inmortalidad a la que América debe su nombre. 3a ed. Buenos Aires: Editorial Claridad, 1951.