Acarigua

De La Venciclopedia

Capital del municipio Páez en el estado Portuguesa. Forma una sola unidad urbana junto con la vecina ciudad de Araure; se trata de una localidad del piedemonte andino-llanero por lo cual cuenta con amplias tierras fértiles y libre de inundaciones, a 190 m de altitud. Temperatura media de 26,8 °C y precipitaciones medias anuales de 1.523 mm. De origen indígena. Escribía Nicolás de Federmann: «El 15 de diciembre del año treinta [1530] llegamos a un gran pueblo o aldea de la misma nación llamada Hacarygua, situado al lado de un gran río [el Acarigua]...». Los indígenas, según aquel, eran en parte caquetíos y cuybas; un poco más lejos estaban los coyones. Constituía, al parecer, una concentración al mando del cacique de aquel nombre, capaz de poner en pie de guerra a 16.000 indígenas. En 1535 pasó por Acarigua Jorge Spira, en su expedición a los llanos. En noviembre de 1547, Juan de Villegas sale de El Tocuyo a explorar la región de Tacarigua por segunda vez, pero recorre primero la zona de Acarigua. Una vez fundada Nueva Segovia de Buría, en el reparto de encomiendas de 1552, la cordillera de Acarigua o «del principal Macacaro», de indios coyones, estaba poblada con 1.080 casas. En 1579, Acarigua era doctrina con sede ambulante a cargo del franciscano fray Francisco de Arta, por orden del obispo fray Pedro de Ágreda. Hacia 1615 el obispo fray Juan de Bohorques declaraba vacante la doctrina de Acarigua por haberla dejado el padre Antonio Estévez para hacerse monje. Desde ese año aparece allí doctrinando el presbítero Juan Bernardo de Quirós. El gobernador Francisco de la Hoz Berrío nombró capitán poblador a Diego Gómez de Salazar, quien junto con fray Francisco Seta erigieron en 1620, tal vez el 29 de septiembre, el pueblo de doctrina de San Miguel Arcángel de Acarigua, en el sitio de Bocoy; su primer doctrinero fijo fue el padre Juan Bernardo de Quirós. En 1625 tenía ya 535 habs. Entre 1642 y 1653 fue trasladado a la ribera izquierda del río Acarigua llamado luego Pueblo Viejo. En 1677 los misioneros capuchinos andaluces Diego de Marchena y Juan de Trigueros sustituyen al entonces doctrinero padre Lorenzo Sáenz de Zuazola, por enfermedad; esta suplencia se repetirá en años posteriores con otros sacerdotes. Otro censo, del alcalde de Barquisimeto Andrés Ximeno de Bohorques, dio, en 1687, 485 habs. El 1 de enero de 1689 el padre y licenciado Fernando de Heredia, mudó el pueblo al sitio de Araure y hacia 1690, por enfermedad del mismo, volvieron a quedar encargados del pueblo los misioneros capuchinos; esta situación continuó así hasta 1716, cuando Matías del Castillo y Prudencio de la Parra, caciques principales de Acarigua, solicitaron del juez eclesiástico que les nombrara cura propio, por no ser ellos pueblo de misión. Obtenido el permiso en 1719, al año siguiente los misioneros capuchinos entregaron el pueblo al obispo Juan José de Escalona y Calatayud, pero los misioneros todavía continuaron allí hasta el 1 de enero de 1722, cuando fue nombrado el presbítero Francisco Valenzuela como cura en propiedad. En 1694 se ordenó erigir la villa de españoles del Pilar de Araure, existente ya a principios de 1696; a finales de ese año o principios de 1697, su teniente justicia mayor, Juan García Campero, la mudó a orillas de la quebrada de su nombre, en jurisdicción de Acarigua, lo que motivó un litigio entre las 2 ciudades que solo se resolvió en 1797 a favor de los indios de Acarigua. En 1767 dependía del curato de Araure y tenía 1.155 habs. El 11 de noviembre de 1778 el obispo Mariano Martí visitó el pueblo que tenía 101 casas y 935 habs.; ese año fue declarada parroquia. Los vecinos de Araure intentaron que el pueblo de Acarigua fuese mudado, a lo que se opuso el cabildo de indios de este; hasta que finalmente, el 26 de septiembre de 1803, la Real Audiencia de Caracas decretó la mudanza de Acarigua para el sitio de Rabipelado, al otro lado del río. Los indios, sin embargo, se opusieron a ello, apoyados por el párroco José María Luna y para 1805, cuando el obispo decretó la construcción de la iglesia en el nuevo sitio de Píritu, el pueblo no se había mudado. El 2 de mayo de 1809 la situación seguía igual y el vicario de Araure abrió el sitio de Píritu al culto sin haber aún erigido pueblo en el lugar, como consecuencia de ello, nunca se efectuó tal mudanza, pero sí se dio origen al pueblo de Píritu. En septiembre de 1834 los cabildos de Acarigua y Araure se reunieron para estudiar la fusión de ambas poblaciones en una sola, aprobada por consulta popular y por el propio gobernador de la provincia, Juan José Pulido, quien dictó una resolución creando con ambas poblaciones una nueva, llamada Unión. Este proyecto fue desautorizado por el Ejecutivo Nacional el 5 de febrero de 1835. Actualmente se encuentra a unos 6 km del río de su nombre. Su posición estratégica la convirtió en vía de penetración y de acceso entre el Nuevo Reino de Granada, los llanos, el lago de Maracaibo y la costa y la región central. Durante la Guerra Federal, la ciudad fue teatro de los encuentros entre los generales Juan Crisóstomo Falcón y Pedro Rojas Mercado, cuya paz firmaron ambos en ella el 1 de septiembre de 1866. Fue capital del estado entre 1927 y 1937. Permaneció como lugar de paso de centro ganadero, maderero y agrícola hasta este siglo, cuando su crecimiento aumentó rápidamente, especialmente a partir de la década de 1950 cuando la emigración de los campos y los planes de desarrollo la convirtieron en el centro poblado de mayor crecimiento de la región centro-occidental y junto con Barquisimeto y San Felipe forma el polo de desarrollo de esa región. Actualmente está separada de Araure por la quebrada de ese nombre, formando de hecho un solo núcleo urbano. La carretera del piedemonte andino-llanero pasa por la localidad y al convertirse en carretera de primera clase con puentes sobre los ríos, hizo dar un gran paso hacia adelante a la economía de producción y transformación de la franja de piedemonte y favoreció altamente a Acarigua. Este proceso se afianzó con el desarrollo de las actividades agropecuarias en los distritos Turén y Estéller. La distancia por carretera a Caracas es de 328 km; a Barquisimeto, de 80 km; a Barinas de 184 km y a Guanare, de 90 km. Los cultivos tecnificados son de arroz, caña de azúcar, maíz, ajonjolí y leguminosas; así como tomate y tabaco; cuenta con silos y plantas secadoras; la ganadería de vacunos ha facilitado la instalación de modernas y mecanizadas vaqueras; las granjas de porcinos y aves de corral han alcanzado notable desarrollo; los aserraderos siguen recibiendo las rolas de las selvas vecinas y de otras distantes y como en los tiempos coloniales, la preparación del tabaco es de importancia. Funcionan alfarerías, embotelladoras y fábricas de muebles; cuenta con aeropuerto; en la ciudad funcionan diversas oficinas bancarias debido al intenso movimiento comercial, agropecuario e industrial y su acción económica cubre una amplia órbita. Posee planta eléctrica. Tres aspectos industriales a destacar son: las tenerías, las plantas de desmote de algodón y los centrales azucareros. Cuenta con servicio telefónico de discado directo y está integrada a la red de télex nacional. Tiene línea de ferrocarril que la comunica con Barquisimeto y Puerto Cabello, iniciada en 1974 y terminada en 1982 con 250 km de longitud, el mayor tramo de vía férrea del país. Se encuentra adelantado el proyecto Yacambú-Quíbor, que construye la represa y el túnel de trasvase para llevar las aguas del río Acarigua hacia el valle de Quíbor y Barquisimeto. Posee centros de educación secundaria y de estudios profesionales superiores, academia de enseñanza artística Rafael Ramón González, academias de música y bibliotecas; liceo José Antonio Páez, Casa de la Poesía J. J. Pitacio, Museo del Humor Graterolacho, Escuela Técnica Industrial Simón Bolívar, Casa de la Cultura. La Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales tiene allí el Centro de Investigaciones y Educación Ambiental Ricardo Montilla. Allí funciona el Hospital General Portuguesa. Tiene buenos servicios hoteleros y de restaurantes así como lugares de esparcimiento e instalaciones deportivas; cámaras de comercio e industria y especializadas en determinados cultivos comerciales. Acarigua constituye una buena base para recorridos por los llanos y a las localidades del piedemonte andino-llanero; en Curpa, lugar cercano, nació José Antonio Páez, prócer de la Independencia y presidente de Venezuela, quien antes de la guerra de emancipación comerciaba con ganado entre Acarigua y Barinas. A principios de la década de 1930 residió allí como párroco el obispo y educador Juan José Bernal Ortiz. También nació en Acarigua Luis Herrera Campins, presidente de Venezuela. Se publica el diario Última Hora. Radiodifusoras: Mundial 960, Radio Acarigua y Radio Turén. Tiene el templo colonial de San Miguel Arcángel. Se venera la imagen de la Virgen de la Corteza, hallada en el actual pueblo de Aparición en 1702 y trasladada ese año a Acarigua, cuya fiesta se celebra el 11 de enero. Fiestas patronales de la Virgen de Coromoto el 27 de septiembre y de la Virgen del Rosario el 7 de octubre. Bailes típicos de tambor. Cerca de esta población está la laguna de Pozo Blanco, formada por aguas que brotan del fondo lacustre. Balneario y parque Curpa. Dependen de ella las parroquias Payara y Pimpinela. En 1941 censó 6.134 habs.; en 1950, 16.120; como resultado del despegue económico del sector, en 1971, ascendió a 56.743 h, en 1981 a 93.903 y en 1990 a 116.551 habs.

Autor: Alvaro García Castro Bibliografía directa: Herrera Campins, Luis. Acarigua, 350 años. Caracas: Congreso de la República, 1971; Nectario María, hermano. Historia documental de los orígenes de Acarigua. Madrid: Juan Bravo, 1964.