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Juan Vicente Gómez

De La Venciclopedia

Juan Vicente Gómez Chacón fue un militar y político venezolano nacido en La Mulera, estado Táchira, el 24 de julio de 1857, y fallecido en Maracay, estado Aragua, Venezuela, el 17 de diciembre de 1935. Gómez tomó el poder con un golpe de Estado a Cipriano Castro en 1908 y gobernó dictatorialmente hasta su muerte en 1935. Su gobierno fue nepótico, autócrata, corrupto y opresivo. No permitió oposición alguna. Esto encausó a Venezuela hacia la democracia al acabar con el caudillismo y el regionalismo todavía reinante en Venezuela. Este proceso ya se había iniciado en el gobierno de Antonio Guzmán Blanco. Como otros dictadores, Gómez mantuvo una ilusión democrática mediante la manipulación del Congreso y el uso de títeres presidenciales como Victorino Márquez Bustillos, José Gil Fortoul y Juan Bautista Pérez, quienes le permitieron extender su gobierno hasta el día de su muerte. Cada vez que se separó de la Presidencia mantuvo el poder mediante el cargo de Comandante en Jefe del Ejército. Durante la Primera Guerra Mundial Gómez mantuvo la neutralidad del país, no obstante acusaciones aliadas de progermano. Por esta decisión férrea lo llamaban «El Benemérito», título aun de uso común en el pais.
Juan Vicente Gómez
40 presidente de Venezuela
Perfil Biográfico
Nacimiento 24 de julio de 1857
La Mulera, estado Táchira
Muerte 17 de diciembre de 1935 (78 años)
Profesión Militar y político
Presidencia
Periodos 3
Elección Golpe de Estado (1908), indirecta (1922), indirecta (1931)
Fechas 19 dic – 19 abr 1914 (1908-12-19 – 1914-04-19)
24 jun 1922 – 30 may 1929 (1922-06-24 – 1929-05-30)
13 jun 1931 – 17 dic 1935 (1931-06-13 – 1935-12-17)
Predecesor Cipriano Castro (1908), José Antonio Páez (1922), Juan Bautista Pérez (1931)
Sucesor Victorino Márquez Bustillos (1914), Juan Bautista Pérez (1929), Eleazar López Contreras (1935)

Biografía

Hijo de Pedro Cornelio Gómez (terrateniente y funcionario público) y María Hermenegilda Chacón Alarcón. Juan Vicente Gómez comparte la fecha de nacimiento y muerte con Simón Bolívar, lo cual ha sido objeto de suspicacias.(1) Sus padres engendraron 13 hijos: Juan Vicente, Indalecia († 1924), Juan Crisóstomo (1860 - 30 de junio, 1923), Elvira, Regina (1867 - 17 de mayo, 1965), Ana († 28 de enero, 1918), Pedro Cesar († 8 de noviembre, 1918), Emilia († 1935), Aníbal († 18 de noviembre, 1899) y otros cuatro que murieron en la infancia. La segunda familia más importante sería la que inició a principios del siglo XX con Dolores Amelia Núñez de Cáceres procreando 8 hijos con ella: Juan Vicente, Florencio, Rosa Amelia, Hermenegilda, Cristina, Belén, Berta y Juan Crisóstomo.

Pedro Cornelio era hijo natural de Ana Dolores Gómez Nieto y de José del Rosario García Bustamante, quien le había dejado de herencia las haciendas La Mulera y La Isla, ambas en las cercanías de San Antonio del Táchira. Estas habían sido heredadas a su vez de su padre, el capitán colombiano Eleuterio García Rovira, quien las había obtenido en pago de sus haberes militares por sus servicios en la Guerra de Independencia.(2) Pedro Cornelio fue hombre destacado localmente y en enero de 1875 hasta había sido nombrado presidente del Concejo Municipal del distrito Bolívar del estado Táchira.

A los veintidós años de edad murió su padre, y Juan Vicente se encargó de la producción de las haciendas, mayormente café, ganado y caballos, que vendía localmente o en los mercados de Cúcuta. Bajo su administración, la fortuna familiar creció y alrededor de 1888 entró en concubinato con Dionisia Bello, la esposa de un comerciante de San Cristóbal. Nativa de Capacho, Dionisia tuvo 7 hijos con Gómez: José Vicente, Josefa, Alí, Flor de María, Graciela, Servilia y Gonzalo. Durante su vida Gómez tendría innumerables amantes y queridas, así como un gran número de descendientes, pero su relación con Dionisia siempre se mantuvo como la principal, siendo de ella los únicos hijos que reconoció legalmente durante su vida.

Hasta junio de 1886, Gómez, aunque influyente en su zona, se mantiene al margen de la política, adoptando una posición neutral ante las diferentes refriegas que sufrió Venezuela a finales del siglo XIX. Pero todo esto cambió al conocer a Cipriano Castro.

Cipriano Castro

Cipriano Castro

El 30 de noviembre de 1878, había muerto en La Guaira el presidente Francisco Linares Alcántara, comisionado de Antonio Guzmán Blanco en el poder. En su corta presidencia, Alcántara tomó medidas que le ganaron el nombre del Gran Demócrata, como autorizar el regreso a Venezuela de los exiliados políticos de Guzmán Blanco. Pero también había dado pasos para aumentar la autonomía de los diversos estados de Venezuela en contraposición de las políticas guzmancistas.

Estas medidas se desvanecen a su muerte y el sistema anterior se recrudece con la llegada de otro títere de Guzmán Blanco, Joaquín Crespo. La autonomía pérdida fue la bandera bajo la cual los generales Segundo Prato, Buenaventura Macabeo Maldonado y Carlos Rangel Garbiras invaden Venezuela desde Colombia en junio de 1886, y enfrentan al gobernador guzmancista de la sección Táchira del Gran estado Los Andes, el General Espíritu Santo Morales.

En la toma de Capacho Viejo dirige la acción Cipriano Castro y en ella muere el defensor de la plaza, el Coronel Evaristo Jaimes. Jaimes era compadre de Gómez, quien al enterarse de su muerte viaja a Capacho para pedir permiso a Castro para remover el cadáver.(3) Castro lo autorizó, y partir de ese contacto fortuito ambos hombres quedaron ligados políticamente. Sin embargo, Gómez no siguió a Castro inmediatamente, lo cual fue afortunado ya que Antonio Guzmán Blanco regresó al poder ese mismo año y desbandó al movimiento rebelde. Durante los siguientes años la amistad de Gómez con Castro creció y en 1892 cuando la presidencia de Raimundo Andueza Palacios, amigo personal de Castro, fue amenazada por la Revolución Legalista de Joaquín Crespo, Castro le pidió a Gómez acompañarlo a defenderlo. Lo de legalista venía de defender la legalidad de la constitución de 1881, que imponía un período presidencial de dos años que Andueza pretendió extender sin éxito debido a la mala administración de su gobierno.

Ese mismo año, Andueza nombró a Castro Comandante en Jefe de las fuerzas armadas en los Andes, y este a su vez ascendió a Gómez al grado de Coronel, pero los esfuerzos fueron en vano. Tras varias exitosas batallas locales el triunfo fue de Crespo, quien entró en Caracas al mando de 10.000 hombres el 6 de octubre de 1892. Poco antes Andueza Palacios había abandonado el país, y temiendo por sus vidas, Gómez y Castro se exilian en Colombia. En su partida, Gómez lleva consigo toda su familia y propiedades, y se instala en una granja llamada Buenos Aires cercana al pueblo de Cúcuta, la cual compró por 50.000 pesos.

En 1893, Crespo declaró amnistía para todos los exiliados, pero Gómez prefirió quedarse en Buenos Aires, donde le había ido muy bien en los negocios que anteriormente hacia desde La Mulera. Pero a medida que el gobierno de Crespo se desintegró entre abuso y corrupción, Cipriano Castro llamó a Gómez como compañero para emprender la Revolución Liberal Restauradora.

Para entonces la influencia de Castro había crecido enormemente en la región andina, y para cuando el gobierno de Crespo llegó a su fin y su protegido Ignacio Andrade asume la presidencia fraudulentamente, este aprovecha el consiguiente caos político para hacerse con la presidencia.

Crespo y los líderes de la Revolución Legalista, 1892

La elección de Andrade produjo el levantamiento el 2 de marzo de 1898 de José Manuel Hernández (El Mocho Hernández), también candidato a la presidencia, lo cual obligó a Crespo a perseguirlo personalmente como apoyo a su candidato. Este levantamiento se llamó la Revolución de Queipa, por haberse iniciado en una hacienda de Queipa en los alrededores de Valencia, y culminó con el arresto de Hernández y la muerte de Crespo en el sitio de La Mata Carmelera, estado Cojedes, el 16 de abril.

Ante la muerte de Crespo, el gobierno de Andrade empieza a desmoronarse casi inmediatamente. El país estaba en virtual ruina y los acreedores extranjeros exigían el pago de la deuda externa. Además, cuanto caudillo existía vio en la debilidad del gobierno la posibilidad de hacerse con él. Aprovechando la tensión y descontento generalizado, Cipriano Castro invadió Venezuela desde Colombia el 23 de mayo de 1899 bajo la consigna “Nuevos hombres, nuevos ideales, nuevos procedimientos”. A su lado llevaba a su mano derecha, Juan Vicente Gómez, ahora ascendido a General como financista de Castro.

La marcha de la Revolución Liberal Restauradora dura desde mayo hasta septiembre, y pasa por los estados Táchira, Mérida, Trujillo, Lara, Yaracuy y Carabobo. Finalmente llega a Caracas el 22 de octubre de 1899 poco después de la partida de Andrade hacia el exilio.

Vicepresidencia

Ignacio Andrade

En diciembre de 1899, Castro sustituye a Julio Sarría Hurtado por Gómez como gobernador del Distrito Federal, pero dos meses más tarde es sustituido por el general Emilio Fernández. El 2 de marzo de 1900, llega al Táchira, donde fue enviado para apaciguar a los generales Juan Pablo Peñaloza y Joaquín Corona, que aun apoyaban al gobierno de Andrade.

Esta sería la primera de varias misiones que Gómez cumpliría para Castro con el objetivo de cementar su gobierno. De estas saldría con el título de Pacificador, pero la popularidad entre el pueblo venezolano le ganó la desconfianza de Castro.

El título de Pacificador no era exagerado. A la llegada al poder Castro, la tensa situación política degeneró en docenas de motines y guerrillas en diversas regiones del país, las cuales tenían su origen en el descontento de otros caudillos por el nuevo orden gubernamental. Además Castro tuvo que enfrentar la crisis financiera y la deuda externa acumulada que había sido ignorada por las presidencias anteriores, y que ahora eran reclamadas por otros.(4)

La más grande estas fue la Revolución Libertadora, el alzamiento más grande desde la Guerra Federal con un ejército de 16.000 hombres organizado y financiado por la New York and Bermudez Company (compañía norteamericana a la que Castro más tarde rescindió la concesión del lago de asfalto de Guanaco y demando en Estados Unidos por daños)(5), el banquero y político liberal general Manuel Antonio Matos y comandada en el centro del país por los generales Luciano Mendoza, Antonio Fernández y Luis Loreto Lima; en el oriente, por los generales Domingo Monagas, Nicolás Rolando, Zoilo Vidal y Horacio Ducharne y en occidente, por los generales Gregorio Segundo Riera, Amábile Solagnie, Juan Pablo Peñaloza y Rafael Montilla. Y para enfrentarlos a todos, Cipriano Castro designó a Gómez el 20 de diciembre de 1901.

En la primera ola de ataques, Gómez derrotó en 65 días de campaña a Luciano Mendoza en el sitio de La Puerta y en el Paso de Esteves; al general Antonio Fernández otra vez en La Puerta y a Luis Loreto Lima en Tinaco. El 26 de febrero de 1902 Gómez regresó a Caracas, y el 17 de marzo, lo nombra delegado nacional en los estados Lara, Falcón, Zulia, Yaracuy, Trujillo, Mérida y Táchira, pero solo para enviarlo de nuevo a enfrentar insurrectos en el occidente del país.

El 16 de abril, Gómez derrota a las fuerzas superiores de Gregorio Segundo Riera Juan Pablo Peñaloza en Urucure, estado Lara, tras fingir que sus generales Régulo Olivares y Luis Valera defendían Coro mientras Gómez los envolvía. El 26 siguiente, Castro lo llama nuevamente a Caracas, mientras Riera y Peñaloza toman Coro y consolidan el occidente del país.

Caricatura de Cipriano Castro, por W.A. Rogers, publicada en el New York Herald, Enero de 1903

En Caracas, Castro le ordena a Gómez el 29 de abril que marche hacia Oriente, donde la Revolución Libertadora ha reunido un ejército de 8.000 hombres y se encuentra en espera del desembarco del general Manuel Antonio Matos. Gómez se embarca en La Guaira y el 3 de mayo, junto al general José Antonio Velutini, sitia y ocupa la ciudad de Cumaná. El día 6 atacan Carúpano, pero los revolucionarios logran rechazar el ataque. Aquí Gómez es herido en una pierna, y se ve obligado a volver a Caracas el 16 de abril mientras deja encargado a Velutini.

Mientras esto sucede, el general Ramón Cecilio Farreras, segundo jefe de la guarnición de Ciudad Bolívar, entrega el control de Guayana a la revolución. A la fecha el gobierno central solo tenía control sobre Miranda, Aragua y Carabobo, todas con innumerables focos guerrilleros, y los estados Trujillo, Zulia, Mérida y Táchira.

Con Gómez herido, el 5 de julio de 1902 el presidente Castro encarga de la presidencia Juan Vicente Gómez, y marcha él mismo a oriente para impedir que el ejército revolucionario de oriente se uniera al de occidente. Esta maniobra fracasa y Castro regresa a al centro del país a esperar el ataque de los ejércitos unidos. El choque entre ambos bandos tiene lugar en La Victoria. Castro contaba con 8.000 hombres y su comando esta formado por los generales Diego Bautista Ferrer, Leopoldo Baptista, Emilio Rivas, Manuel Salvador Araujo, Régulo L. Olivares, Pedro María Cárdenas, Rufo Nieves, J.B. Bravo Cañizales, Francisco Linares Alcántara, hijo y Juan Vicente Gómez.

La batalla de La Victoria es considerada como la más importante de las guerras civiles venezolanas, tanto por lo numerosa, como por lo moderno del armamento utilizado. Se inició el 12 de octubre de 1902 y finalizó el 3 de noviembre, y de ella salió triunfante Castro con Gómez a su lado.

En abril de 1903, el general Nicolás Rolando amenaza con tomar Caracas con un ejército de 3.000 hombres. El 11 Gómez enfrenta al revolucionario en El Guapo. El combate dura 3 días y termina con la derrota de Rolando, quien se retira a Guayana. Casi inmediatamente, el general Manuel Antonio Matos amenaza con un nuevo desembarco por Falcón para reactivar la lucha en el occidente. Una vez más, Juan Vicente Gómez defiende la causa de Castro y se enfrenta a las tropas de los generales Gregorio Segundo Riera, Amábile Solagnie, Juan Pablo Peñaloza y Rafael Montilla. Estos son derrotados con la toma de Barquisimeto el 23 de mayo de 1903 y con el combate de Matapalo el 3 de junio, dejando como único bastión revolucionario Ciudad Bolívar.

El 27 de junio, Gómez parte desde La Guaira hacia Ciudad Bolívar con ejército de 2.000 hombres en 3 buques de la Armada. El 5 de julio llega al Orinoco y el 11 desembarca en Santa Ana con el propósito de tomar a Ciudad Bolívar, donde se encuentra atrincherado Nicolás Rolando. El combate empezó el 19, y terminó el 21 de julio tras 50 horas de lucha con la victoria de Gómez.

El Pacificador

Juan Vicente Gómez

Basado en sus triunfos, Juan Vicente Gómez llegó a Caracas en medio de una gran popularidad, pero esto generó su distanciamiento de Cipriano Castro, ya que los integrantes de la restauración liberal empezaron a dividirse en castristas y gomecistas, y el mismo Gómez empezó a discrepar con la personalidad y forma de gobernar del presidente, que entre otras cosas causaría el conflicto internacional más grave de Venezuela aparte de la guerra de independencia: el bloqueo de las armadas de Inglaterra, Alemania e Italia a los puertos venezolanos entre diciembre de 1902 y febrero de 1903.

En 1904, Castro promovió una reforma constitucional para aumentar el período presidencial a 6 años, estableciendo un período provisional de un año a fin de que la nueva Constitución entre en vigencia en 1905 y así poder presidir los centenarios de los movimientos independentistas de 1810 y 1811. El 7 de junio, el Congreso Nacional eligió a Castro como presidente de la República y a Gómez como primer vicepresidente para el período constitucional 1905-1911.

A pesar de la cercanía, en realidad Gómez, Castro y sus seguidores estaban cada vez más separados, y partir del momento en que empiezan a correr rumores sobre la salud del presidente en 1906, los castristas comienzan a planear para que Gómez no tomase el poder en caso que Castro muera. Este movimiento se conoce como La Conjura, y eligen a Francisco Linares Alcántara, ahora presidente del estado Aragua, como sucesor de Castro.

Durante este periodo que duró entre 1906 y 1907, Gómez permanece mayormente en Maracay a pesar de ser Vicepresidente y debe mudarse constantemente ya que teme por su vida. Pero inesperadamente, Castro recupera la salud y al ver que los castristas habían a empezado a planear como si ya se hubiese muerto, confía nuevamente en Gómez, y tras el fracaso de una intervención quirúrgica en Caracas, lo deja encargado del gobierno mientras viaja a Berlín para operarse nuevamente. El 23 de noviembre de 1908, Gómez comienza a desempeñarse como presidente encargado y al día siguiente Castro se embarca en el buque Guadaloupe, rumbo a Europa.

Dictador

Cipriano Castro en el exilio rodeado de agentes norteamericanos

Los juicios intentados por el presidente Castro a la New York and Bermudez Company y a otras compañías extranjeras habían provocado la ruptura de relaciones con Estados Unidos, Francia y Holanda, por lo que cuando se organiza un nuevo movimiento revolucionario para remover a Castro del poder, el mismo es apoyado por las potencias extranjeras.

El movimiento estaba encabezado por Juan Vicente Gómez mismo y lo puso en marcha el 19 de diciembre de 1908, con el pretexto de un cable, supuestamente enviado por Castro desde Berlín en el que insinuaba al gobernador Pedro María Cárdenas la conveniencia de asesinar a Gómez. Inmediatamente, Gómez destituye a los jefes militares castristas y apresa a los ministros que continuaban leales a Castro.

Para lograr el reconocimiento internacional y evitar un cambio violento de los poderes nacionales, Gómez ordenó a la Corte Federal y de Casación iniciar el enjuiciamiento de Castro por el intento de asesinato del vicepresidente encargado. Así toma el poder rápidamente y se dedica a organizar su gabinete. Sorpresivamente, como uno de los primeros decretos de su gestión concede la libertad a los presos políticos, invita a al país a los exiliados, restaura la libertad de prensa, y se niega a disolver el Congreso castrista.

El 5 de agosto de 1909, este mismo Congreso reduce los seis años del período constitucional instaurado por Castro a cuatro y crea un Consejo de Gobierno que debe entrar en vigencia el 19 de abril de 1910 para los jefes revolucionarios que regresan del destierro. A partir de allí, los cambios en la vida de Gómez vienen con rapidez, el 11 de agosto es elegido presidente provisional de la República, el 25 de abril de 1910, es ascendido por el Congreso al rango de general en jefe de los ejércitos venezolanos y el 27 de abril, lo elige presidente constitucional de Venezuela para el período 1910-1914.

A pesar de sus inicios engañosamente democráticos, en las elecciones de 1913 Gómez saca las uñas y envía al exilio a los miembros del Consejo de Gobierno Leopoldo Baptista, Ramón Ayala, J.M. Ortega Martínez y Juan Pablo Peñaloza, y suspende las votaciones alegando una supuesta invasión de general Cipriano Castro por las costas de Falcón. Inmediatamente sale de campaña y deja encargado de la presidencia a José Gil Fortoul, presidente del nuevo Consejo de Gobierno. Tras el amague, Gómez vuelve a entrar a Caracas el 1 de enero de 1914 y el 19 de abril de 1914 un Congreso lleno de partidarios designa como presidente provisional de la República a Victorino Márquez Bustillos y como comandante en jefe del Ejército Juan Vicente Gómez. Estos cargos durarían hasta que fuera sancionada una nueva Constitución y tomasen posesión de sus puestos los funcionarios constitucionalmente elegidos. En junio quedó aprobado el texto de la nueva Constitución y en ella se aumentaba el período presidencial a 7 años. El 3 de mayo de 1915, el Congreso Nacional eligió al general Juan Vicente Gómez, presidente constitucional de la República para el periodo 1915-1921, pero Gómez prefiere quedarse como comandante en jefe del ejército y presidente electo, y asigna a Márquez Bustillos como presidente provisional.

Juan Vicente Gómez

Las protestas por estas acciones culminaron con el cierre de la de la Universidad Central de Venezuela por diez años, y la prisión del periodista Rafael Arévalo González por haber lanzado la candidatura presidencial de Félix Montes en oposición a Gómez. Montes sería desterrado por 22 años después del atrevimiento. Además, se inició la conspiración del general Román Delgado Chalbaud, quien permaneció preso en la cárcel de La Rotunda por los siguientes 14 años y el levantamiento en armas de Emilio Arévalo Cedeño, quien hasta 1931 invadiría 7 veces a Venezuela desde Colombia para tratar de levantar una insurrección interna. Desde 1913 hasta 1935, el castillo Libertador de Puerto Cabello, el castillo de San Carlos en el lago de Maracaibo, así como las cárceles de las capitales de los estados, alojaron una numerosa población de presos políticos que usualmente eran sometidos a torturas o enviados a cumplir tareas en la construcción de las carreteras nacionales.

En 1910, Gómez creó por decreto la Academia Militar de Venezuela, asegurándose un ejército profesional a la mano y acabando con los ejércitos privados controlados por los caudillos regionales. Además, ordenó el desarme nacional y sometió a regímenes de ocupación a regiones enteras como el estado Trujillo debido a insurrecciones internas. Durante este periodo se agudiza la represión que caracterizó al gobierno de Gómez, con muchos de sus opositores encarcelados o exiliados por años o simplemente desaparecidos por participar en alguna de los muchos intentos levantiscos. Por ejemplo, los de Horacio Ducharne y Ángel Lanza, Juan Pablo Peñaloza, Emilio Arévalo Cedeño, los hermanos Matías y Patrocinio Peñuela, la invasión de Rafael Simón Urbina y Gustavo Machado o la de Román Delgado Chalbaud y Pedro Elías Aristeguieta, y los levantamientos de José Rafael Gabaldón y Norberto Borges.

A pesar de su brutalidad, corrupción y nepotismo que llevó a muchos de sus familiares y amigos a cargos de importancia en Venezuela, Gómez empleó en sus gabinetes y el servicio diplomático a intelectuales y profesionales reconocidos dentro de la vida cultural del país. Estos, de una u otra manera, ayudarían a crear en el país una infraestructura administrativa que hasta entonces no había existido.

Obra

Spirit of Saint Louis en un hangar del campo de aviación de Maracay, de izquierda a derecha, Coronel Director de la EAM, Juan Vicente Gómez Nuñez, Juan Rosario Vicente Nuñez, Florencio Gómez Nuñez y Arturo Uslar Pietri.

A partir de 1913, Gómez eligió definitivamente como sede de la presidencia de la República y de la Comandancia del Ejército a la ciudad de Maracay, que entonces era poco más que un pueblo y se convirtió rápidamente en una ciudad. En esta ciudad construyó avenidas, parques, hoteles, teatros y edificios para sede de las oficinas administrativas del Gobierno nacional. Dos ejemplos de la arquitectura gomecista están en la Plaza de Toros Maestranza César Girón, el Monumento a la Batalla de Carabobo y el Nuevo Circo de Caracas.

Además, haciendo uso de la numerosa mano de obra que mantenía en las cárceles se dedicó a crear de la red de carreteras del país, que ayudó a movilizar sus tropas más fácilmente, pero a la vez cementó la unión de todas las regiones del país con la construcción de la carretera trasandina entre Caracas y San Cristóbal con una longitud de 1.529 km; la gran carretera del sur, entre las ciudades de Caracas y San Fernando de Apure, con una longitud de 490 km; y, la gran carretera oriental, de Caracas a Ciudad Bolívar con una longitud de 800 km, entre otras.

También introdujo la aviación al país, creó la Escuela de Aviación Militar, la Escuela Náutica, puso el funcionamiento el correo aéreo, y modernizó las fuerzas armadas del país.

Entre 1928-1935, Gómez decretó la creación del Banco Obrero y del Banco Agrícola y Pecuario y promulgó la primera Ley del Trabajo de Venezuela, y a pesar de la profunda y anecdótica corrupción que lo caracterizó a él y a su familia, para 1930 había logrado pagar la deuda externa e interna del país, tanto por iniciativa propia como por las obligaciones nacidas del bloqueo europeo. Este trabajo estuvo a cargo de Román Cárdenas, Ministro de Hacienda de Gómez entre 1913 y 1922.

El Cojo Ilustrado

Irónicamente, Venezuela también floreció culturalmente a pesar de la dictadura. Muchos de los periódicos venezolanos de hoy en día nacieron cuando Gómez, al igual que muchas revistas que dejaron prueba de la época, como por ejemplo El Cojo Ilustrado (1892/1915), La Nación (1910), El Día (1908), Atenas (1908), El Universal (1909), Alborada (1909), La Vanguardia (1909), Revista Técnica del Ministerio de Obras Públicas (1911), Cultura (1912) Vida Nueva (1912), Multicolor (1915), Vargas (1910), Gaceta de los Museos Nacionales (1912), El Nuevo Diario (1913/1935), Panorama, Cultura Venezolana (1918/1932), De Re Indica (1918), Billiken (1919), El Heraldo (1922), Tanagra (1922), Fantoches (1920), Élite (1925), La Esfera (1927) y Válvula (1928).

Otro hecho importante de la época gomecista fue el surgimiento de la radio. Sus manifestaciones iniciales se dan en 1920, a cargo de Luis Robert Scholtz y Alfredo Moller, quienes cuentan con el apoyo del coronel Arturo Santana, edecán de José Vicente Gómez. En 1925 la emisora AYRE obtiene el primer permiso oficial para realizar transmisiones y en 1926 se constituye la empresa Venezolana de Radiotelefonía, con importantes miembros del régimen en su junta directiva. A raíz de los sucesos políticos de 1928 y de la caída en desgracia de José Vicente Gómez, AYRE es clausurada. El 9 de diciembre de 1930 se inauguran las transmisiones de la Broadcasting Caracas, que en 1935 se convierte en Radio Caracas. En 1932 se funda Radiodifusora Venezuela.

La Venezuela gomecista también ve surgir el cine nacional, el cual, en los primeros años de su historia, se limita a documentales que registran acontecimientos del momento. En 1913 se realiza el primer largometraje silente, titulado La dama de las cayenas, versión local del melodrama La dama de las camelias de Alejandro Dumas hijo, adaptada a la pantalla por Enrique Zimmermann y Lucas Manzano. En 1925 Édgar J. Anzola dirige la novela de Rómulo Gallegos La trepadora y en Barquisimeto Amábilis Cordero filma una película basada en una obra del hermano Nectario María, titulada Los milagros de la Divina Pastora.

En 1932 se filma La Venus de nácar, obra, al parecer, muy apreciada por Gómez, y que se consideró perdida por mucho tiempo hasta que fue restaurada por la Cinemateca Nacional. La institución cultural más importante fundada durante esta época es el Ateneo de Caracas, creado el 31 de abril de 1931 e inaugurado el 8 de agosto del mismo año.

Sin embargo, muchos de los adelantos del gobierno del presidente Gómez son virtualmente ficticios. Los medios de comunicación, aunque numerosos, son fuertemente censurados y mientras el país parece industrializarse con la construcción de fábricas de papel, jabón, telas, velas y la introducción de la ganadera industrial, la mayoría de estas son propiedad de Gómez o de sus familiares y amigos. De esta manera solos miembros de su círculo se enriquecen enormemente, especialmente a partir del momento en que se inicia el otorgamiento concesiones petroleras. Esto fue en particular detrimento del país, ya que a cambio de fortunas, las leyes que regulaban la explotación de hidrocarburos eran de la total conveniencia de las compañías que las explotaban.

Últimos años

Juan Vicente Gómez en 1928

El Congreso reeligió a Gómez para el período 1922-1929, y este nombró como primer vicepresidente a su hermano Juan Crisóstomo Gómez y segundo vicepresidente a su hijo el general José Vicente Gómez. En esta época ya la salud del dictador era objeto de rumores, ya que el mismo sufría de la próstata y en diciembre de 1921, se había salvado de una retención de orina por la intervención del doctor Adolfo Bueno. Quizás por evitar intrigas, apenas comenzó su periodo, eliminó la Comandancia en Jefe del Ejército y se la atribuyó al presidente de la República y permitió su reelección constitucional.

El 30 de junio de 1923 fue asesinado en su cuarto del Palacio de Miraflores Juan Crisóstomo Gómez. Según la versión oficial, fue asesinado por opositores de Gómez, pero los rumores indican una lucha interna entre Juan Crisóstomo y José Vicente, lo que reanuda los comentarios sobre la muerte de Gómez, pero la misma no estaba cerca. El asesinato nunca se aclaró, y para 1925 José Vicente Gómez se perfilaba como sucesor de su padre cuando el 7 de abril de 1928, se sublevan 2 cuarteles en Caracas. La acción fue rápidamente dominada por el gobierno, pero en las averiguaciones aparece el nombre de José Vicente Gómez. En mayo siguiente, el presidente Gómez ordena una reforma constitucional y elimina la Vicepresidencia de la República, para protegerse contra futuras agresiones, establece el asiento del Poder Ejecutivo en el lugar en donde se hallare el presidente y prohíbe las actividades comunistas y anarquistas.

En abril de 1929 concluye el período presidencial y Gómez ordena una nueva reforma constitucional para poder mantenerse en el poder como en 1914, como comandante en jefe del Ejército mientras un títere hacía de presidente en Caracas. Además la reforma exigía que el presidente consultara con Gómez los nombramientos de ministros, la convocatoria del Congreso, la declaratoria de la guerra y la suspensión de garantías. Cuando la constitución es aprobada, Gómez entonces “recomendó” como candidato a Juan Bautista Pérez (el entonces presidente de la Corte Federal y de Casación) y se hace designar comandante en jefe del Ejército. Esta situación se mantendrá hasta junio de 1931 cuando por conflictos internos en el régimen, Juan Bautista Pérez se ve obligado a presentar la renuncia de su cargo y se reforma la constitución nuevamente para fundir de nuevo los cargos de presidente de la República y de comandante en jefe del Ejército. Entre los problemas de Pérez estuvieron la recesión económica que sacudió al mundo a partir de 1929 y el choque con la iglesia católica por el caso del Obispo de Valencia Salvador Montes de Oca.

El 7 de julio de 1931, Juan Vicente Gómez prestó juramento por última vez como presidente de Venezuela. Para entonces los movimientos en su contra ya se encontraban organizados, pero todavía subyugados por el férreo régimen. La llamada Generación del 28, asume posiciones de liderazgo en la política clandestina, que encuentra oídos en la golpeada población venezolana.

En los últimos años de Gómez, la economía nacional desmejoró la calidad de vida de la población tanto por el empeño del dictador de pagar la deuda pública para el centenario de la muerte de Simón Bolívar, como por la recesión económica que afectó al mundo capitalista a partir de 1929. Sin embargo, el proceso de urbanización que venía afectando a Caracas desde la creación del Banco Obrero continuó hasta la muerte de Gómez. Así nacen Catia, Nueva Caracas, el Prado de María y los Jardines de El Valle. También aparecen urbanizaciones de clase media y alta como San Agustín, El Conde, Los Caobos, Los Chorros y el Country Club.

Juan Vicente Gómez en el hipódromo en 1933

En los tres últimos años de la vida de Juan Vicente Gómez abundan los rumores acerca de su salud. Muchos se atribuyen a propaganda política de la oposición, pero a partir de 1934 los mismos inocultables. Sin salir de Maracay, Gómez pasa estos días adquiriendo casas, haciendas, hatos y potreros, mientras en Caracas su gabinete maneja el gobierno, bajo las férreas órdenes del dictador. A finales de noviembre de 1935 comienzan los rumores en Caracas y Maracay de que Gómez está enfermo terminal, y aunque no hay comunicados oficiales informando el hecho, ya se sabe que padece complicaciones vinculadas con la próstata.

Las noticias de su estado de salud tienen consecuencias inmediatas: compras masivas de dólares, tanto por parte de los bancos como de particulares y de las compañías petroleras, y la decisión de los ministros del gabinete de abordar el problema de la sucesión. El 7 de diciembre el ministro de Relaciones Exteriores informa oficialmente al cuerpo diplomático la delicada salud del presidente. Finalmente, el 15 de diciembre cae en coma, el ministro de Guerra y Marina, general Eleazar López Contreras, toma algunas medidas de orden militar para salvaguardar el orden público y el gabinete redacta un Acta de designación del encargado del poder Ejecutivo, sin fecha, en la cual se nombra a al mismo López Contreras como nuevo presidente de la República.

Al momento de su muerte de uremia(6) el 17 de diciembre de 1935, su fortuna fue evaluada en unos Bs. 115 000 000 y en 1936, por decisión confiscatoria del Congreso, pasó, en su totalidad, al patrimonio nacional, aunque aquí no incluyó las masiva cantidad de bienes que sus familiares sacó del país en los días previos a su muerte.

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Salvador Montes de Oca

Fuentes

▪ Velásquez, Ramón J.. Gómez, Juan Vicente. Diccionario de Historia de Venezuela. 2da edición. Fundación Empresas Polar. Caracas. 1997. ISBN: 980-6397-37-I. OCLC: 633796151.

Enlaces externos

El Caudillismo. Venezuela Tuya.
Biografía de Gómez. VenezuelaTuya.com.
Árbol genealógico de Juan Vicente Gómez. Rootsweb.com.

Notas y referencias

1. El nacimiento de Juan Vicente Gómez ha sido objeto de varios estudios, ya que el mismo coincide con la fecha de nacimiento Simón Bolívar. Algunos historiadores han llegado a afirmar que el dictador lo cambió a propósito. Su muerte, también ocurrió el mismo día de la de Bolívar y ha sido objeto de las mismas suspicacias..
2. Fleitas Núñez, Germán. Cristina Gómez maracayera. Editorial Miranda. p. 18. Villa de Cura. 2003.
3. Lavin, John. A Halo for Gomez. Pageant Press. p. 25. New York. 1954.
4. Anderson, Kevin M. The Venezuelan claims controversy at the Hague, 1903. En: The Historian. No. 3. Taylor & Francis, Ltd. pp. 525-536. Spring 1995.
5. Singh, Kelvin. Big Power Pressure on Venezuela during the Presidency of Cipriano Castro. En: Revista Interamericana. No. 1-4. Vol. XXIX. Centro de Investigaciones Sociales del Caribe y America Latina. enero de 1999.
6. Death of a Dictator. En: Time. 30 de diciembre de 1935.
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