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José Manuel Hernández

De La Venciclopedia

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Caracas 1853 - Nueva York (Estados Unidos) 25.8.1921

Caudillo militar y político conocido con el apodo de El Mocho. Hijo de inmigrantes canarios. Su padre era carpintero en el barrio San Juan de Caracas. A los 17 años, se une a las fuerzas «azules» del general Esteban Quintana en contra del gobierno del presidente Antonio Guzmán Blanco. En el combate de Los Lirios, cerca de Paracotos (11.8.1870), un machetazo le secciona 2 dedos de la mano derecha, originando el apodo con que será conocido. A la muerte de su padre, se encarga del taller de carpintería, pero pronto decide abandonar su modesto patrimonio y dedicarse a la política; poco se sabe de sus primeros años de actividad. Su oposición al guzmancismo lo lleva varias veces a la cárcel y al exilio; se menciona que ejerce el oficio de carpintero en varias islas del Caribe y que -en 1880- es vendedor de pan en La Habana. Se casa y enviuda a los pocos meses; estos episodios ayudarán a crear una leyenda en torno a su figura. En 1887, llega al territorio federal Yuruari, atraído por las posibilidades de trabajo en las minas de oro de El Callao. Allí, pronto se hace el vocero de las reivindicaciones locales en contra de la actuación del gobernador Pedro Vicente Mijares y a favor de la reintegración del territorio al estado Bolívar. En 1888, es nombrado jefe civil y militar del departamento Roscio del territorio Yuruari; pero renuncia a los pocos meses. Milita en las filas de la Sociedad Liberal Democrática, fundada en junio de 1889. En diciembre de ese año el presidente, Juan Pablo Rojas Paúl, aprueba la reintegración del territorio Yuruari al estado Bolívar; esta decisión, junto con la remoción del gobernador Mijares, son victorias para las fuerzas políticas regionales. Y como consecuencia, en febrero de 1890, Hernández es nombrado inspector de obras públicas del territorio Yuruari y en agosto presidente de la Junta de Fomento que dirige las obras de la carretera a San Félix; pero, ante la imposibilidad de concretar sus aspiraciones, renuncia a ambos cargos. A fines de 1890, se celebran las elecciones para la representación del territorio Yuruari ante el Congreso; Hernández es candidato, pero el gobierno de Raimundo Andueza Palacio impone la elección de José Martínez Mayz; en enero del año siguiente, Hernández lleva a Caracas la protesta ante el fraude y solicita exitosamente que sea anulada la elección. Considerado opositor al régimen, es apresado en Ciudad Bolívar (septiembre 1891-febrero 1892). Puesto en libertad condicional, se une al movimiento crespista y empieza a organizar la Revolución Legalista en Guayana. Se alza en abril de 1892. Con los combates de la Pica Arasiana, San Antonio (abril 1892) y Buenavista de Orocopiche (agosto 1892), quedan destruidas las fuerzas gubernamentales. Hernández ocupa Ciudad Bolívar (19.8.1892) y es nombrado jefe civil y militar de la sección Guayana del estado Bolívar, cargo que desempeña hasta diciembre de ese año. Le toca intervenir ante un reclamo del norteamericano George F. Underhill sobre presuntos daños ocasionados en oportunidad del traspaso por parte de B. Tomasi y Cía. del contrato del acueducto de Ciudad Bolívar. En abril de 1893, Hernández es elegido diputado por el estado Bermúdez y censura en el Congreso el proyecto de Constitución propuesto por Crespo. Su creciente popularidad como figura independiente, causa su distanciamiento con el nuevo gobierno; en 1895, viaja a Nueva York, donde enfrenta un juicio presentado en su contra por Underhill; la sentencia le es favorable y se cierra el caso. Durante su estadía en Nueva York, observa las técnicas de campaña electoral desarrolladas en las elecciones de 1896, que oponen el populista demócrata William Jennings Bryan al republicano William McKinley, experiencia que El Mocho sabrá aprovechar. Regresa a Venezuela, a mediados de 1896; se preparan las elecciones presidenciales del año 1897. El Partido Liberal Nacionalista, organizado por Alejandro Urbaneja, decide lanzar su candidatura; este partido viene a configurar una especie de frente nacional, que agrupa a todos los inconformes con la corrupta maquinaria del Liberalismo Amarillo; pero, más que su programa, es la figura de su candidato la que se destaca. Durante el año 1897, El Mocho Hernández recorre casi todo el territorio nacional, celebrando mítines, pronunciando conferencias y discursos, tal como lo había presenciado en Estados Unidos. Su fama como tribuno -y su popularidad como hombre honrado- alcanza niveles nunca vistos antes en un proceso electoral; su victoria en los comicios se da como un hecho; pero, el día de la votación, 1º de septiembre de 1897, el Gobierno manda ocupar las mesas y se impone la elección del candidato oficial de Crespo, el general Ignacio Andrade. Ante el fraude, Hernández decide alzarse, desde la hacienda de Queipa, cerca de Valencia (2.3.1898); Crespo sale personalmente a sofocar la rebelión, pero cae muerto en el combate de La Mata Carmelera (Edo. Cojedes, 16.4.1898); en junio, Hernández es capturado por las tropas del general Ramón Guerra y se le traslada a la cárcel de La Rotunda, en Caracas, donde permanecerá hasta octubre de 1899. Liberado por Cipriano Castro al triunfar la Revolución Restauradora, es nombrado ministro de Fomento, pero se alza a los 4 días, al considerar que «el actual gabinete [...] no corresponde a las aspiraciones de la Revolución que quiere moralidad pública y administrativa». Capturado en mayo de 1900, es enviado al castillo de San Carlos hasta diciembre de 1902, cuando es liberado por la amnistía decretada con motivo del bloqueo y decide apoyar a Castro en esa emergencia, actitud que le resta prestigio entre sus seguidores. Nombrado ministro plenipotenciario en Washington (julio 1903), formula críticas a la administración de Castro, publicadas en el folleto Ante la historia (Filadelfia, 1904); renuncia a su cargo en febrero de 1904 y permanece en el exilio hasta 1908. Luego de la caída de Castro, es miembro del Consejo de Gobierno de 1909 a 1911; pero ese año se ausenta de Venezuela y decide romper con Juan Vicente Gómez, justificando su decisión por medio de una serie de cartas, reunidas en Verdades para el pueblo (Caracas, 1911). Acusado de fomentar varios levantamientos contra Gómez, particularmente en 1913, permanece exiliado en Puerto Rico, Cuba y finalmente en Estados Unidos, donde muere. Su archivo se halla en la Academia Nacional de la Historia, en Caracas.

Autor: Nikita Harwich Vallenilla Bibliografía directa: Hernández, José Manuel. Ante la historia: el General José Manuel Hernández, jefe del Partido Liberal Nacionalista, al general Cipriano Castro, presidente de los Estados Unidos de Venezuela. Philadelphia, Pennsylvania: s.n., 1904;--. Carta del general José Manuel Hernández al general Joaquín Crespo. Nueva York: s.n., 1894;--. Recopilación de artículos y documentos relativos a los derechos del territorio Yuruary y autonomía del estado Bolívar. Caracas: Imprenta de la Patria, 1891; Inconsecuencia y traición: piezas de un proceso: «El Mocho» en la picota. Caracas: Imprenta Nacional, 1904. Bibliografía indirecta: Armas Chitty, José Antonio de. El «Mocho» Hernández, papeles de su archivo. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1978. Cabrera Sifontes, Horacio. Guayana y el Mocho Hernández: breve semblanza de los generales Anselmo Zapata y Domingo Sifontes. Caracas: Ediciones Centauro, 1980; Expediente de la causa seguida contra el general José Manuel Hernández en el mes de agosto de 1891. Caracas: Imprenta de El Radical, 1892; Lecuna, Vicente. La revolución de Queipa: campaña electoral de 1896. 2a ed. Caracas: s.n., 1992; Paredes, Antonio. La última campaña del general José Manuel Hernández: escrita y comentada a vuelapluma. Caracas: s.n., 1899;--. Un prestigio que se va. Caracas: Imprenta Federación, [1899]. Iconografía: Grabado, c. 1890; reproducción: Uslar Pietri, Arturo, Cuéntame a Venezuela, Caracas, Editorial Lisbona, 1981. Fotografía, los liberales amarillos en la caricatura venezolana, Caracas, Instituto Autónomo Biblioteca Nacional / Fundación para el Rescate del Acervo Documental Venezolano, 1982. Fotografía, Boletín del Archivo Histórico de Miraflores, Caracas. Nov.-Dic. 1958 / Ene.-Feb. 1959, núm. 3/4. Fotografía, Pineda, Rafael, 100 años de fotografía en El Orinoco-Guayana, Ciudad Bolívar, CVG, EDELCA, 1983. Hemerografía: «Documentos del general José Manuel Hernández». En: Boletín del Archivo Histórico de Miraflores. Caracas, núm. 3, noviembre-diciembre, 1959; «El Mocho Hernández en Washington». En: Boletín del Archivo Histórico de Miraflores. Caracas, núm. 39, noviembre-diciembre, 1965; «El Mocho Hernández y las reformas de 1904». En: Boletín del Archivo Histórico de Miraflores. Caracas, núm. 25-27. Caracas, julio-diciembre, 1963; «Los papeles de Mocho Hernández: documentos que se refieren casi todos a la época de la prisión entre 1900 y 1902». En: Boletín del Archivo Histórico de Miraflores. Caracas, núm. 39, noviembre-diciembre, 1965; «La prisión del general José Manuel Hernández». En: Boletín del Archivo Histórico de Miraflores. Caracas, núm. 33, noviembre-diciembre, 1964; «La proclama del general Hernández: mayo 22 de 1919». En: Boletín del Archivo Histórico de Miraflores. Caracas, núm. 30, mayo-junio, 1964.